La quercetina es un antioxidante natural presente en gran variedad de alimentos y a la que se han atribuido distintas propiedades beneficiosas para la salud. Pertenece al grupo de los flavonoides, sustancias naturales polifenólicas, que se hallan en flores, frutas, verduras, té o vino tinto, y son los responsables del color que les caracteriza.
Por el momento, se han descubierto hasta un total de 500 de estos compuestos que se agrupan en flavonas, flavonoles, antocianinas, flavanoles, flavanonas e isoflavonas. De todos ellos, la quercetina es el más abundante, pues representa el 60-75% del total de los flavonoides consumidos, matizan varios expertos del Unidad de Toxicología de la Universidad de Salamanca (@usal) en el informe Eficacia y seguridad de la quercetina como complemento alimenticio.
Comparativa
Un nuevo estudio ha verificado una de las propiedades atribuidas a este compuesto, que está muy presente en hortalizas como la cebolla o en frutas como los arándanos. Investigadores de Dongguan Shilong People’s Hospital, de la Southern Medical University en China, han publicado en la revista Nutrition Reviews, que su ingesta puede reducir de forma notable la presión arterial alta en pacientes que poseen enfermedades cardiovasculares.
La conclusión de los investigadores se produce después de realizar una revisión de los estudios que analizaban el impacto de la quercetina en la presión arterial y los niveles de glucosa. En total se evaluaron 17 estudios que englobaron a 886 participantes, y cada uno de estas investigaciones midió la glucosa en sangre, la insulina y el colesterol total.
Tras hacer las comparativas pertinentes, se demostró que administrar este antioxidante en concreto reducía de forma significativa la presión arterial sistólica. En quienes lo tomaron durante ocho semanas o más se observaron niveles modificados de una forma llamativa de colesterol de lipoproteínas de alta densidad. No obstante, este flavonoide no influyó significativamente en el colesterol total, ni tampoco alteró de manera llamativa las concentraciones de glucosa en sangre en ayunas. Tampoco se encontraron efectos adversos graves relevantes en ninguno de los estudios evaluados.
La principal conclusión es que reducir la presión arterial en más de 10 mmHG implica disminuir el riesgo cardiovascular en un 50% para la insuficiencia cardiaca, entre un 30 y 40% para el accidente cerebrovascular, y entre el 20 y 25%, en el caso de un infarto de miocardio. Así pues, desde el punto de vista de estos investigadores, dado que la quercetina es favorable en la presión arterial respaldan su uso en las personas que poseen hipertensión arterial.

